lunes, 12 de noviembre de 2012

¿CÓMO ES UN DÍA EN LA CÁRCEL DE SOTO?







El niño, evidentemente, no está cumpliendo una condena, y por lo tanto se intenta adaptar el Módulo de Madres a la vida del niño: el ritmo de las madres está en función de los horarios y de las necesidades de los niños.
 El niño duerme en la celda con su madre y hace un horario normal: a las 9.30 van a la Escuela Infantil, en la que trabajan cuatro técnicas especialistas en Educación Infantil que cubren las necesidades de cuidado y enseñanza de los niños, y que funciona como cualquier escuela de la Comunidad de Madrid: Hay tres aulas: una de 0 a 1 años, otra de 1 a 2 y otra de 2 a 3.
 Los niños desayunan con sus madres, y ellas los llevan a la Escuela, donde están hasta las 4. 30 de la tarde.
 Los niños tienen un menú especial, tienen un pediatra que viene dos veces por semana y, en cuanto hace falta, los niños son enviados al hospital de La Paz o al del Niño Jesús, en ambulancia.

La Escuela es muy bonita: Las tres aulas tienen muchos juguetes, adornos infantiles,
números y letras de colores en las paredes… En una de las aulas hay una ventanita para el guiñol. Fuera hay un jardín, con columpios, y tres piscinas pequeñitas al fondo, donde los niños se bañan en verano. Las madres reciben información periódica de sus hijos: cómo comen, cómo va su aprendizaje… como en cualquier Escuela de la Comunidad. Los fines de semana salen en acogimiento familiar, o con voluntarios de la ONG en la que estaba participando.
 Y en verano —la Escuela cierra en agosto— van a un campamento con sus madres, en Santa María de Huerta.

Los módulos para mujeres. En la planta baja, una gran sala de estar, el patio, y los módulos de actividades. Hacen manualidades y después las venden.

Las celdas, que están en el primer piso. Un pasillo largo y muchas puertas cerradas.
Una está abierta. Vemos el interior de la celda: una cama, una cuna, algunos adornos, y juguetes y ropa para el niño. La puerta metálica que se cierra por la noche y sólo se puede abrir desde el control. 

Todo un mundo el de la cárcel, en el que se celebran bodas, bautizos, encuentros y desencuentros. Todo un mundo rodeado por un muro: el muro que se ve siempre, al fondo, y que nunca se puede escalar. Allí viven 30 niños. ¿Estarán mejor dentro o fuera? Una pregunta difícil de contestar: dentro están con su madre; fuera, ella no está.